Era de esos días en los cuales el balance final era: nada productivo.
Tomé la micro de siempre y me senté donde da la ventana.
Dormitaba como siempre cuando se escuchó un grito,
hizo a todos en la micro mirar despavoridos, inquietantes por saber que ocurría.
Era una señora de unos 40 aproximado, señalaba la ventana,
articulando palabras a penas. Señalaba una abeja, divagando sobre su alergia.
En su escándalo y con desesperación saca un diario que prontamente lo enrolla.
En vista y consideración de lo que ocurría, atiné abrir la venta,
soplé suavemente para llevar a la abeja fuera del bus, y voló...
la señora más tranquila me miró y me agradeció. Yo le contesté:
no me dé las gracias no lo hice por usted, lo hice por ella.
viernes, 25 de mayo de 2012
domingo, 20 de mayo de 2012
Conversaciones ajenas
Un padre iba con su hijo en el metro,
le enseñaba a contar.
Rápidamente al niño le surgió una duda.
Hijo: papá, ¿cuando se terminan los números?
Padre: los números son infinitos.
Hijo: ¿que es infinito?
Padre: algo que nunca se termina, y los números nunca terminan, mira cuenta.
Y así el niño contó hasta el 150 y se detuvo para decirle al padre...
Hijo: los números no son infinitos, se terminan.
Padre: ¿cuando?
Hijo: cuando se dejan de contar.
Y traducido en el silencio, el infinito se volvió al padre.
le enseñaba a contar.
Rápidamente al niño le surgió una duda.
Hijo: papá, ¿cuando se terminan los números?
Padre: los números son infinitos.
Hijo: ¿que es infinito?
Padre: algo que nunca se termina, y los números nunca terminan, mira cuenta.
Y así el niño contó hasta el 150 y se detuvo para decirle al padre...
Hijo: los números no son infinitos, se terminan.
Padre: ¿cuando?
Hijo: cuando se dejan de contar.
Y traducido en el silencio, el infinito se volvió al padre.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Es un crimen también...
Es un crimen también, cuando tienes sueño y estás obligado a levantarte.
Es un crimen también, cuando pudiendo evitarlo, pasas frio.
Es un crimen también, estar obligado a escuchar los ruidos de la ciudad.
Es un crimen también, tener que aguantar la indiferencia de la gente.
Es un crimen también, que te ataquen con palabras;
también lo es que otros omitan al respecto.
Es un crimen también, negar tu naturaleza; es un crimen salir de la naturaleza;
matar a la naturaleza.
Es un crimen también, que te confundan con otra persona; cadena perpetua
para l@s que lo hacen más de una vez.
Es un crimen también, negarle una sonrisa alguien.
Es un crimen también, que no te dejen errar tranquilamente;
también lo es no querer errar.
Es un crimen también, no decir lo que piensas; y si no te escuchan,
es un crimen no escribirlo.
Es un crimen también, también crimen un es.
Es un crimen también, no ser amado alguna vez; no haber amado también.
Es un crimen también, no denunciar los arrebatos de esta sociedad.
Ya que esta sólo nos hace unos criminales,
no nos sigamos matando unos a los otros.
Es un crimen también, cuando pudiendo evitarlo, pasas frio.
Es un crimen también, estar obligado a escuchar los ruidos de la ciudad.
Es un crimen también, tener que aguantar la indiferencia de la gente.
Es un crimen también, que te ataquen con palabras;
también lo es que otros omitan al respecto.
Es un crimen también, negar tu naturaleza; es un crimen salir de la naturaleza;
matar a la naturaleza.
Es un crimen también, que te confundan con otra persona; cadena perpetua
para l@s que lo hacen más de una vez.
Es un crimen también, negarle una sonrisa alguien.
Es un crimen también, que no te dejen errar tranquilamente;
también lo es no querer errar.
Es un crimen también, no decir lo que piensas; y si no te escuchan,
es un crimen no escribirlo.
Es un crimen también, también crimen un es.
Es un crimen también, no ser amado alguna vez; no haber amado también.
Es un crimen también, no denunciar los arrebatos de esta sociedad.
Ya que esta sólo nos hace unos criminales,
no nos sigamos matando unos a los otros.
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