viernes, 9 de noviembre de 2012

La penúltima cerveza

Acorazada mejor que un avión
con una mascara para cada ocasión.
Se maneja con el habla
y bebe mucho alcohol.
Intimida su presencia
aunque más de una carcajada me sacó.
Usa ropa sin marca
con un uso indeterminado
y sus hombros se levantan
para no ser menos que un hombre.
Pero bajo esa armadura
nadie se percata de aquel cuerpo
en vuelto de ternura y sentir.
Estamos solos, se desnuda ante mi
mas no como quisiera yo.
Me besa y me acaricia
con tal amor incondicional;
ya no es ella, la que conozco
la de espada bajo el brazo,
dispuesta a luchar por todo motivo.
Su voz golpeada y arrasadora
ahora es un coral abrazador
Me conmueve su afecto,
tranquilidad ese ser da.
Abraza al dormir y al despertar.
La amistad es su dios.
Coqueta innata
risueña en todo lugar
sociable a todos por igual.
Maraca como ella misma.