miércoles, 30 de diciembre de 2015

Michele

No acepta cumplidos,
en su risa oculta una pena.
Le teme al cariño;
se le olvida cuando besa.

Con el mismo entusiasmo de la primera vez
cuenta las historias una o más de tres.

Su locura es contagiosa,
independiente como ella sola
ebria disimula tan bien,
hasta le creo cuando me busca.

Por mi forma de ser se enoja conmigo
más lo hace si con la mirada la sigo.

Le hice el amor
como ella tuvo sexo conmigo.
Sus manos me desean más
y sus ronquidos me solía drogar. 

Le robo besos en la vía pública
a pesar de sus rechazos y mis súplicas,

Y dejó ese agujero en mi tabla,
tal como lo hace ese clavo
que en desmedro del otro
en alguna parte de mi quedó clavada. 

jueves, 24 de diciembre de 2015

La mujer de agua

La mujer de agua podría ser majestuosa como el mar,
constante como el río o como laguna, artificial.
Incluso peligrosa como cascada, misteriosa como manantial.
Tranquila como riachuelo, ocurrente como al lluvia,
indiferente como la niebla o simplemente incansable como lago.

Ninguna de las anteriores la define,
tan sólo aquello que provoca al soñar con ella